Si tu voz tuviese alas
volaría entre rocas
de sal, entre olas rígidas
gritos de angustias del mar.
Voy socorriendo pájaros
por encontrarte entre ellos.
Transladando su migrar
ondas de sombra escrita.
De tu sonrisa al cielo
hay un suspiro escondido,
un grito silenciado
un beso hostil y áspero.
Páginas
Happiness
Permitéme hundirme; lenta-mente...
mirándote a los ojos, lanzaré
mi último suspiro, sonriendo
al aire, para llegar a tu voz,
atravesando el frío túnel de escarcha
y cenizas.
Pálido y pulido
mi cuerpo en tu regazo
de luces tibias
y tacto fosfogenérico.
Sólo al escribir
dejo de ser humano,
y soy tinta en movimiento
dibujado en un espacio,
espejo blanco.
"...y como tal cometo errores,
pero de ahí, a ser un vendido
hay kilometros, señores..." (Kase. O)
mirándote a los ojos, lanzaré
mi último suspiro, sonriendo
al aire, para llegar a tu voz,
atravesando el frío túnel de escarcha
y cenizas.
Pálido y pulido
mi cuerpo en tu regazo
de luces tibias
y tacto fosfogenérico.
Sólo al escribir
dejo de ser humano,
y soy tinta en movimiento
dibujado en un espacio,
espejo blanco.
"...y como tal cometo errores,
pero de ahí, a ser un vendido
hay kilometros, señores..." (Kase. O)
Hablan de sal tus labios,
de una tierra castigada
por la oleada marítima,
y buscando tus ojos
divisé palomas en el cielo,
y buscando tu risa
observé tus manos de terciopelo.
Deseo es el idioma de tu mirada
profunda la herida que te daña,
en el castizo suburbio de rocas
maltrechas, encontré tu nombre ácido
asiduo acre que empuña tu alma
perpetua estatua de emblema podrido,
que asiste a su funeral
cubriendo su cuerpo de pluma y fiesta.
Sólo somos tiempo,
la distancia es la medida
de los pasos en los que nos
aproximámos...
de una tierra castigada
por la oleada marítima,
y buscando tus ojos
divisé palomas en el cielo,
y buscando tu risa
observé tus manos de terciopelo.
Deseo es el idioma de tu mirada
profunda la herida que te daña,
en el castizo suburbio de rocas
maltrechas, encontré tu nombre ácido
asiduo acre que empuña tu alma
perpetua estatua de emblema podrido,
que asiste a su funeral
cubriendo su cuerpo de pluma y fiesta.
Sólo somos tiempo,
la distancia es la medida
de los pasos en los que nos
aproximámos...
Para subir a los hombros del gigante.
Primero: coja una cuerda, cuelgue en su extremo un cubo mediano, cargue en su interior todo aquello que siempre le han enseñado.
Segundo: apunte a las rodillas del gigante, rodeelo, con toda la fuerza que ya ha demostrado en su existencia, en su día a día.
Tercero: suba por la pantorrilla, ya no necesita todos esos recuerdos que le causaron dolor, deshagase de ellos, son un peso innecesario para su hazaña.
Cuarto: siga subiendo por el torso, así no podrá verle. Esconda sus ojos en cualquier oscuro cuchitril... algunos ya tienen experiencia en esto.
Quinto: Prosiga por su cuello, y mantengase alerta en sus manos, escupa todos los miedos que le mostraron a la oscuridad, pues sólo es la ausencia de luz, y ésta la creación del color...
Sexto: Suba a su hombro, y cante la canción que amenazó su vida.
Séptimo: Acabe con el gigante...
Segundo: apunte a las rodillas del gigante, rodeelo, con toda la fuerza que ya ha demostrado en su existencia, en su día a día.
Tercero: suba por la pantorrilla, ya no necesita todos esos recuerdos que le causaron dolor, deshagase de ellos, son un peso innecesario para su hazaña.
Cuarto: siga subiendo por el torso, así no podrá verle. Esconda sus ojos en cualquier oscuro cuchitril... algunos ya tienen experiencia en esto.
Quinto: Prosiga por su cuello, y mantengase alerta en sus manos, escupa todos los miedos que le mostraron a la oscuridad, pues sólo es la ausencia de luz, y ésta la creación del color...
Sexto: Suba a su hombro, y cante la canción que amenazó su vida.
Séptimo: Acabe con el gigante...
Voy a ser sincero. He saltado desde el puente de la cordura hasta el río seco y degradado de la razón ilógica. Aquí, se han roto las leyes, pero existen normas extinguidas en el silencio. Aquí, la libertad es la esclavitud de los conceptos estructurados. Sin destino, rumbo, camino, y otras limitaciones redactadas.
Voy a volver a mentir. Permanezco sentado en el borde de una pequeña silla, y aquí estás tú. ¿Qué te induce a volver? Aquí, no queda nada; como allí, nada te hizo que volvieras, como allá no hay nada que te impida volver. Con mil destinos, rumbos y caminos, y tantas limitaciones... ya conocidas.
Voy a volver a mentir. Permanezco sentado en el borde de una pequeña silla, y aquí estás tú. ¿Qué te induce a volver? Aquí, no queda nada; como allí, nada te hizo que volvieras, como allá no hay nada que te impida volver. Con mil destinos, rumbos y caminos, y tantas limitaciones... ya conocidas.
Aquella ventana...
Se asienta el sol entre los edificios,
la ventana estática luce paz.
Plácido es el letargo en decadencia,
el tono se mezcla entre
el trigo fresco de tu pelo y
el naranja de la tierra sur
que aulla...
El tendedero esta vacío,
las pinzas desordenadas
de mil colores distintos,
se distribuyen de par en par,
unas se abrazan y otras se besan
agitándose con el viento,
que brama...
El sol se despide, los pájaros
agitan sus alas de vuelta a casa.
Rosada es la piel del cielo,
se reflejan las antenas en su costado
disparan a las estrellas, desnudan
el firmamento.
Una música que ruge lenta, arropa al astro
que cierra sus ojos, entre sus últimos tonos
morados...
Sueña el sol con la luna,
él la ilumina.
En noches menguantes en que la muerde
el aire se insinúa.
En noches llenas cuando la domina,
el aire se estremece.
Y cae el telón de puntos infinitos,
la brisa sinuosa de suspiros,
la cerveza fresca, elixir de sabidurías.
La certeza de existencia que esconde
suicidas.
En un atardecer descubrí el amor,
en un atardecer descubrí la adrenalina,
de saber que la vida pide esdrújulas...
Caos de lo que nunca sabrás
que podrá pasar.
la ventana estática luce paz.
Plácido es el letargo en decadencia,
el tono se mezcla entre
el trigo fresco de tu pelo y
el naranja de la tierra sur
que aulla...
El tendedero esta vacío,
las pinzas desordenadas
de mil colores distintos,
se distribuyen de par en par,
unas se abrazan y otras se besan
agitándose con el viento,
que brama...
El sol se despide, los pájaros
agitan sus alas de vuelta a casa.
Rosada es la piel del cielo,
se reflejan las antenas en su costado
disparan a las estrellas, desnudan
el firmamento.
Una música que ruge lenta, arropa al astro
que cierra sus ojos, entre sus últimos tonos
morados...
Sueña el sol con la luna,
él la ilumina.
En noches menguantes en que la muerde
el aire se insinúa.
En noches llenas cuando la domina,
el aire se estremece.
Y cae el telón de puntos infinitos,
la brisa sinuosa de suspiros,
la cerveza fresca, elixir de sabidurías.
La certeza de existencia que esconde
suicidas.
En un atardecer descubrí el amor,
en un atardecer descubrí la adrenalina,
de saber que la vida pide esdrújulas...
Caos de lo que nunca sabrás
que podrá pasar.
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