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Una corta, para una gran trupe :D

Y ahora soy millonario
de frases cortas que
relampaguean en carcajadas.

Dueño; quizas esclavo,
de la Fortuna que me
rodea. Digamos,
que son ellos: mi escudo,
mi espada, mi castillo,
incluso el entrañable mago...

No es más fantástico aquello
que vemos en el progreso, que
aquello que podemos simbolizar
y dar porder con la palabra.

Dedicado al Team (por excelencia) xD

Los días tristes.

Retumba el reloj en mi consciencia,
y mi alegría atroz me atormenta,
pues es tu "felicidad" la que
inspira mi alevosía.

Y lejano a tus pies, veo nacer
un sol nuevo, jovial y profundo.
Y estas viejas sonrisas que
estaban, que dejé de ver,

vuelven a acercarse, y me hacen
sonreír, y vuelvo a reír con ellos.
Ahora veo, ya dejé de mirar;
y aunque el mundo sucumbe, se llena

de esperanzas. Ya mis sueños
te cercaron, ahora navego sobre
el universo perdido, pero completo.
Y han muerto, como tu cuerpo en

mi memoria, como el placer y el
perfume que firmaste entre mis
sábanas. Y ha renacido, mis
ansias, mi curiosidad por el mundo,

mis sueños por la salvación de esta
humanidad. Y ha muerto, como el
lazo de tu alma frente a la mía;
el miedo. Y renace, mi locura,

la valentía acobardada de un cachorro
que protege su jauría. Y han muerto,
el temor, la vergüenza, tu figura...
como en la niebla se pierden,
los días tristes...

Dedicado al "mono de feria"
Dame tormentos,
tempestad y caos.

Dame locura, caminos
encriptados sin salida.

Dame tus labios,
cárcel, telón final.

Dame muerte, tras
la vida descontrolada.

Dame poder,
dinero y riqueza.

Dame conocimiento,
para terminar sin
haber empezado.

Dame la savia bruta,
raíz de esta existencia.

Dame vida, pintada de
tono gris dónde sucumbe
tu tonalidad oscura.

Dame, tú, mi vida,
tu cuerpo efímero
que lo despedezaré,

entre mordiscos
arañazos y unos besos
llenos de veneno.

Dame el odio de la humanidad,
para convertirlo en la
belleza de la alegría.

Dame mi vida, llena
de amor, amistad y fortuna.

Movimiento

Cuando apremia el tiempo
se ausenta el dolor,
y todo caos permanece
en orden.

Nunca aprendí a levantarme,
mas siempre supe caer; y el
golpe que quiso asestarme,
se conviritio en un simple rasguño.

Así, ahí, donde estes,
no te levantes, permanece
inmóvil, que he visto un rayo
en esta tormenta

y el camino a quedado
iluminado, por segundos;
pero sé mi trayectoria
y los pasos.

Mal recuerdo el de los vivos
sumidos en pena, mal olvido
el de los muertos que no
dejaron nada en vida.

El camino ausente, se presenta
nítido, y ésta ruta que trazo
cual pincelada en lienzo,
se ha convertido en borrón

que cobra vida propia,
y ahí encuentro la forma,
de quedarme aquí, así...
en movimiento.
"¡Vivo!, ¡Vivo!, ¡está vivo!"
¡dentro de mi cuerpo!
¡Se mueve, y me habla!
Palpita, y me aprisiona.

¡Arremete! se vuelve
contra mí. Me castiga,
¡en ríos color púrpura!
¡Estrepitoso mi cuerpo ahoga!

¡Y me habla! Ruge en
ritmos rápidos. Y, ahora...
se para... queda mudo...
en, silencio...

ya, no queda nada... (sonríes)
alcanzo paz... blanca luz.
Blanco camino. Ádios mi corazón...
Eres luz de un ventanal,
a la que he cubierto
tras la cortina. Tenue
luz proyectas en esta
habitación, único
consuelo.

No temo a la soledad,
"pues llevo dentro un enemigo",
clavado en mi alma,
acorazado
en mi corazón cristalino.

Ruge el viento cuando
estas más cerca. Desgarra
tu mirada estos telares,
que cubren tu cuerpo como
un cadáver.

Vine imponiendo un deseo,
y me fuí deseando que
impusieras un sueño.

Mas el tiempo, hace
su trabajo, y la
distancia se abraza
a su misiva.

Ya olvidé tu tacto,
ya olvidé tu olor,
ya olvidé tu cuerpo,
...

Me dejo llevar con
el viento en esta
ruta. Deseo efímero,
quizás primero, fue
el recordarte; más
no mereces tanto
prestigio.

Ya olvidé tu rostro,
ya olvidé tu voz,
ya olvidé... ¡aquel perfume!
Llave de mi carcél
en las noches.

Ya olvidé, ya olvidé,... je t´aime.
Luces luz en tu mirada, tenue y vacía. Una llama se levanta, cuando a la vida le muestras tu sonrisa; y me olvidas... y te olvido.
Tu corazón tranquilo cruza calles, parques y avenidas. La comida se hace pesada, si una imágen cruza tu mente; pero ya no hay imágenes, ya no hay recuerdos, ya todo es olvido.
En la tarde, un sol radiante calienta tu alma entre tierras andaluzas, y la sonrisa es un manto donde cubrir tu pena... pena en olvido. La cena es amena, cobijada con buena compañía, entre humo y calor humano, nuevas emociones cabalgan entre tus entrañas.

Mas, al llegar a tu cama, un frío me consuela; un recuerdo, una imagen, es tu pena, dulce niña; niña morena. Y sin saber cómo, allí te encuentro, entre las cortinas que separan lo real de los sueños. Y en mis sueños apareces; son segundos, quizás milésimas, pues despierto incómodo; sin olvidar lo que he visto... y después de verlo, niña; solo puedo decirte que: luces luz en tu mirada... Tenue y vacía.